Dentistas vascos buscan trabajo en Europa

Si hace unas décadas estudiar Odontología era garantía de un buen futuro profesional, ahora es, para una buena parte de los titulados de cada promoción, un pasaje al trabajo en precario, al paro o la emigración. Los colegios de dentistas, las asociaciones de estudiantes y los jóvenes recién graduados comparten la misma opinión: la proliferación de facultades de Odontología en España ha saturado de dentistas el mercado laboral. Además, la crisis económica ha reducido la clientela ya que las familias, cuando tienen que apretarse el cinturón, una de las cosas de las que primero prescinden es de gastos que consideran de ‘estética’, como las ortodoncias, implantes, blanqueamientos…

Los dentistas jóvenes en paro se cuentan ya por cientos en el País Vasco, según explican los portavoces de la asociación de estudiantes de Odontología en Euskadi. «No hay movimiento. He entregado decenas de currículums en clínicas y no me contestan. Primero te cogen en prácticas por sueldos que no llegan a los mil euros y, si tienes suerte, después te hacen contrato de higienista. De cada 45 titulados que salen al año de la facultad, como mucho se colocan 15», explica Eider Ramos, tolosarra de 23 años y graduada en la UPV. El paro de esta profesión ronda en España el 20%, pero hay muchos odontólogos que no figuran como desempleados porque optan por otros trabajos o por continuar su formación cursando un máster.

El colegio oficial de dentistas del País Vasco y la agrupación de estudiantes de la comunidad coinciden en que la apertura de nuevas facultades por toda España, «principalmente privadas y en la zona de Levante y en Madrid», ha saturado el mercado de estos profesionales. Hay 20 universidades en las que se puede estudiar la carrera. Significa que cada curso salen al mercado español cerca de dos mil odontólogos.

Y la crisis económica ha sido la puntilla para los nuevos dentistas, porque ha reducido la clientela de las consultas y, por tanto, las contrataciones de nuevos profesionales. «Además, las grandes franquicias de asistencia dental que se están instalando en las ciudades tienden a emplear en precario a recién licenciados, que con suerte se convierten en mileuristas. Eso de los sueldos estratosféricos de los dentistas se ha acabado», explica el presidente de la Federación Española de Estudiantes de Odontología, Alfonso Souto.

Los odontólogos vascos, como en otras muchas profesiones, han comenzado a explorar mercados laborales fuera de Euskadi. Decenas de graduados de la UPV han emigrado ya a Reino Unido, Alemania, Holanda, Francia y Finlandia. Desde hace un par de años son las agencias de empleo finlandesas las que han lanzado sus tentáculos en Euskadi. Ofrecen a los recién titulados pagarles la residencia y un sueldo durante seis meses mientras aprenden el idioma -un curso de cinco horas al día- y después les consiguen un puesto en centros sanitarios del país nórdico, muy necesitados de estos profesionales. Estas oficinas de colocación de Finlandia tienen su sede y sus academias de finés en Tallin porque en un principio contrataban a odontólogos estonios, hasta que se agotó el mercado y puso sus miras en los países del sur de Europa, principalmente España y Portugal.

Eider es una de las tituladas en la UPV que ha decidido emigrar. Junto a otros cinco compañeros de promoción vive desde hace seis meses en Tallin, capital de Estonia, en un piso pagado por la agencia de empleo que les ha contratado. Estudian finés y reciben un salario de 150 euros a la semana. Bastante más de lo que tenían aquí. «Nos da para hacer turismo y hasta ahorramos algo», comenta. Este mes de abril darán el salto a Finlandia. «Nos mandarán a consultas y hospitales públicos, allí la seguridad social cubre buena parte de la asistencia odontológica y hay trabajo», explica. En un principio les garantizan unas retribuciones de entre 32 y 36 euros la hora y, posteriormente, cuando pasan a tener contrato fijo, su sueldo oscila entre 3.900 y 5.100 euros mensuales.

El boca a boca funciona y en cada promoción de la facultad vasca cerca de una docena de titulados busca su futuro profesional fuera de Euskadi, y muchos en los países nórdicos. Eneko Piedra, de 24 años, y licenciado en Odontología por la UPV estudia también finés en Tallín. «De mi promoción algunos han optado por otros empleos -hasta en supermercados-, estudian postgrados y una parte prueba suerte en el extranjero. Menos de la mitad trabaja en algo relacionado con su profesión», dice este joven bilbaíno.

Coincide en que «la mala planificación» de los gobiernos ha llevado a que se abran demasiadas facultades, que forman a muchos más profesionales de los que se necesitan «y los condenan al paro». «Todo lo contrario que en Finlandia, que es muy difícil acceder a la Universidad y no se gradúan suficientes dentistas», señala.

Fuente: Diario Vasco. 10-IV-2013