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El Colegio recuerda en el Día Mundial de la Salud Bucodental que una boca en buen estado es clave para una buena salud general

El Colegio de Dentistas de Pontevedra y Ourense recuerda a su población de referencia la estrecha relación existente entre una buena salud oral y una buena salud general. Esta llamada de atención se hace especialmente oportuna con motivo del Día Mundial de la Salud Bucodental que se celebra hoy 20 de marzo.

“Pienso en mi boca, cuido mi salud” es el lema elegido por el Consejo General de Dentistas de España para esta fecha, una frase que sirve de llamada de atención a la sociedad para que sea consciente de lo importante que es tener una buena salud oral. Una boca en buen estado contribuye de manera decisiva a mantener una buena salud general, una idea que debemos tener muy presente a lo largo de todas las etapas de la vida. Porque no hay que olvidar que las enfermedades bucodentales y las que tienen que ver con la salud general comparten factores de riesgo comunes, entre ellos dietas poco saludables, tabaquismo, consumo excesivo de alcohol o una higiene bucodental deficiente.

Niños, ancianos, embarazadas… Cada ciclo o circunstancia vital puede tener su reflejo en la salud oral. Del mismo modo, enfermedades de carácter general pueden tener relación directa con el estado de nuestra boca. Por eso, es de gran importancia seguir las recomendaciones que el  Colegio traslada habitualmente, y que es preciso subrayar con motivo de este día. Consejos que tiene una única finalidad: conseguir una mejor calidad de vida.

 

Recomendaciones generales

En España, el 25% de la población presenta obesidad o sobrepeso y la obesidad infantil se ha multiplicado por 4 en las últimas décadas. El Colegio de Pontevedra y Ourense recuerda que una dieta sana y equilibrada desde la infancia, baja en azúcar, sal, grasas, alta en frutas y verduras, evitando bebidas carbonatadas y las comidas entre horas, reduce las enfermedades bucodentales y contribuye a una buena salud general.

Asimismo, son fundamentales las visitas periódicas al dentista y mantener una adecuada higiene bucodental, cepillarse los dientes con pasta fluorada, como mínimo, dos veces al día, y usar seda dental o cepillo interdental.

Salud oral y embarazo

La salud oral y general de la mujer embarazada influyen directamente en la salud del bebé. Por eso es aconsejable que la gestante acuda al dentista para revisarse y tratar cualquier problema bucodental. La prioridad es evitar la colonización de la cavidad oral por agentes cariogénicos primarios, especialmente el S. Mutans y el S. Sobrinus. Para prevenir la caries y la gingivitis propias de esta etapa es crucial realizar un minucioso cepillado con pasta fluorada al menos dos veces al día, además del uso del hilo dental o cepillos interproximales. Será el dentista quien determine si es necesario algún complemento adicional para una correcta higiene.

Los vómitos por las náuseas, así como los ácidos gástricos, pueden originar una pérdida de minerales de los dientes y favorecer la caries. Ante esta situación, el dentista le aplicará flúor en los dientes o le recomendará utilizar un colutorio de flúor para prevenir este problema.

Salud oral en la infancia

La salud oral infantil adquiere especial relevancia, tanto por el ámbito al que afecta como por las cifras que maneja. En España, 1,8 millones de niños menores de 12 años tienen caries en sus dientes primarios, por lo que su tratamiento constituye un gran desafío. Se recomienda ir a la consulta del dentista a partir del primer año de vida para detectar y prevenir patologías, caries tempranas y otras anomalías.

Hay que desterrar la creencia de que no hay que tratar las caries en los dientes de leche porque se van a caer. Deben ser tratadas porque pueden originar infecciones, provocar la pérdida del diente y crear problemas posteriores. Además, las bacterias de las caries de los dientes de leche pueden afectar a los dientes definitivos, produciendo caries también en estos. En las revisiones, el dentista decidirá si conviene aplicar selladores de resina o barniz de flúor para proteger los dientes.

 

Salud oral y enfermedad cardiovascular

En nuestro país se producen 70.000 infartos al año. De hecho, las enfermedades cardiovasculares son la primera causa de muerte en España. Y la salud bucodental está directamente relacionada con la salud cardiovascular. Baste un dato: los pacientes con enfermedades en las encías tienen entre un 25 y un 50% más probabilidades de padecer patologías cardiovasculares.

Esto se debe a la gran cantidad de bacterias que hay bajo la encía, que pueden pasar a la sangre afectando a otras partes del organismo aumentando el nivel de inflamación de todo el cuerpo. En nuestro país, 8 millones de personas padecen enfermedades periodontales, como la gingivitis, de los cuales, 2 de ellos acusan la enfermedad de forma grave.

 

Salud oral y diabetes

La diabetes ha sido confirmada como factor de riesgo mayor para la enfermedad periodontal y el riesgo de periodontitis se multiplica por 3 en los pacientes diabéticos. Y en España, el 14% de las personas mayores de 18 años son diabéticas, lo que representa a 5,3 millones de habitantes

Pero la relación entre la salud de las encías y la diabetes es bidireccional. Por un lado, la enfermedad periodontal tiene influencia en la diabetes, empeorando su adecuado control. Varios estudios han indicado que las complicaciones de la diabetes tales como la retinopatía, la neuropatía diabética, la proteinuria o las complicaciones cardiovasculares, están íntimamente asociadas a la severidad de la periodontitis.  Por otro lado, tanto la diabetes tipo 1 infantil, como la tipo 2 en adultos, empeoran el estado periodontal. En ambas patologías (periodontitis y diabetes) los procesos inflamatorios están aumentados y ello explica que se produzcan importantes alteraciones microvasculares que hacen que la presencia de uno de los dos afecte y empeore el cuadro de la otra enfermedad.

 

Salud oral en la tercera edad

El 29% de las personas mayores de 65 años tienen problemas para masticar como consecuencia del estado de su boca. En esta etapa se producen muchos cambios en la cavidad oral que pueden originar problemas. Por ejemplo, la disminución de saliva puede aumentar el riesgo de enfermedades bucodentales y las encías tienden a retraerse, dejando las raíces expuestas a un mayor riesgo de caries y patologías periodontales. También aumenta el riesgo de padecer cáncer oral, por lo que el dentista debe indicar cómo hacerse una autoexploración de la boca para detectar lesiones.